Madrid, 14 de octubre de 2026. Desde hoy, el profesorado de la enseñanza pública madrileña está en huelga indefinida. Las aulas se vacían en todas las etapas y se llenan las calles con las asambleas y manifestaciones convocadas en toda la Comunidad de Madrid.
UGT Servicios Públicos Madrid, junto con las organizaciones, colectivos y plataformas que se han sumado a la convocatoria, damos comienzo a una movilización histórica en Madrid. No es una decisión tomada a la ligera: es la respuesta de un colectivo que lleva años sosteniendo el sistema educativo madrileño con condiciones que no reconocen ni su esfuerzo ni su responsabilidad.
¿Por qué estamos en huelga?
Reclamamos que se deriven recursos a la educación pública madrileña para que:
- Cada estudiante pueda recibir la atención que necesita en clase.
- El personal docente solo tenga que dedicarse a preparar, dar sus clases y analizar y corregir aquellas deficiencias que se detectan en el aula.
- Reparar y actualizar las infraestructuras envejecidas de la Comunidad de Madrid.
- La construcción de nuevos centros que reclaman las familias en sus barrios.
- La adecuación salarial del personal docente a la realidad madrileña y conseguir el mismo poder adquisitivo que sus homólogos de otras comunidades autónomas.
Una huelga de toda la comunidad educativa
Esta huelga no es solo del profesorado. Defendemos una educación pública de calidad para el alumnado y para sus familias, que son quienes sufren las consecuencias de unas aulas masificadas y unas plantillas insuficientes. Agradecemos el apoyo que familias, estudiantes y la sociedad madrileña en su conjunto están mostrando desde el primer momento.
Hoy, además, la universidad pública se moviliza en la UCM y la URJC por una financiación suficiente. La educación pública madrileña, en todos sus niveles, alza la voz a la vez.
Las decisiones, en manos del profesorado
La huelga se construye desde abajo. A lo largo de toda la movilización, las decisiones relevantes se consultarán al conjunto del profesorado madrileño mediante votación abierta.
Hacemos un llamamiento a la Consejera de Educación, Ciencia y Universidades a abrir de inmediato una negociación real, con propuestas concretas y calendario y, por supuesto, con un presupuesto adecuado para llevar a adelante las mejoras que la educación pública madrileña necesita. La huelga terminará cuando haya respuestas; hasta entonces, la educación pública madrileña seguirá en la calle.

