El Sindicato Profesional UGT del Cuerpo de Agentes Forestales (UGT-CAF) denuncia la situación “insostenible” que atraviesa el colectivo en la Comunidad de Madrid. A la falta crónica de personal y el estado obsoleto de las infraestructuras, se suma ahora la negativa de la Administración a negociar un nuevo acuerdo laboral que regule sus condiciones de trabajo. UGT-CAF y, por tanto, toda la afiliación que representa, estamos siendo apartados y menospreciados por completo por el Director de Emergencias, el Director de la ASEM y por supuesto, y como responsable último, por el Consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior.
Apartar a UGT-CAF significa obviar a los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid.
Infraestructuras en estado crítico y presencia de AMIANTO
La falta de planificación ha derivado en una crisis logística. Muchas comarcas no disponen de espacio físico para recibir a los nuevos agentes y después de los cuatro años que estos llevan inmersos en un proceso selectivo, no han sido capaces de habilitar los espacios necesarios para estas nuevas incorporaciones. De manera que en estos momentos el criterio de los responsables del Cuerpo de Agentes Forestales (CAF) para definir la distribución de las y los nuevos agentes es tan simple como “donde quepan”. Nada relacionado con las necesidades de las distintas comarcas forestales.
La única solución que la Administración ha dado es la instalación de módulos prefabricados. Desde UGT-CAF denunciamos que, debido a la improvisación típica de los responsables del CAF, en algunas comarcas donde se había previsto la instalación de estos módulos ya no va a ser posible por razones diversas, como que no se cumplen normas urbanísticas, que no van a llegar a tiempo, etc.
En algunas oficinas se están haciendo reformas, solo las mínimas para que no se caigan a pedazos, que algunos casos impiden el uso de determinados espacios. Mientras los responsables del CAF vuelven a demostrar el desprecio por las y los Agentes Forestales instalando módulos usados como vestuarios, con deficiencias estructurales, donde se han registrado temperaturas de hasta 5ºC en el interior.
Especialmente grave es el caso de la oficina de Buitrago de Lozoya. Vendieron una reforma integral de la oficina que se ha quedado en una adecuación para poder tener dos cuartos de guardia. En el trascurso de estas obras ha aparecido un TECHO de URALITA (AMIANTO).
¿Qué van a hacer con esto? pues como siempre, parece que una nueva chapuza a costa de la salud de la plantilla y de las personas que puedan pasar por dicha oficina. Volver a taparlo y dejarlo ahí. La razón, NO HAY DINERO PARA HACER NADA.
Después de la película del radón en la Oficina de San Lorenzo del Escorial llega la segunda parte, en este caso, como protagonista el AMIANTO y como siempre con la puesta en riesgo de la salud de las y los Agentes Forestales, “tapar con una nueva capa de incompetencia”, parchear los parches. Según el responsable de infraestructuras del CAF, no hay dinero para hacer las cosas como deberían hacerse.
¿Alguien en esta administración conoce o tiene interés en cumplir la normativa sobre prevención de riesgos laborales (PRL)? Y en especial lo que hay que hacer en el caso de que existan materiales con amianto en lugares de trabajo o públicos. Cosas como realizar una inspección técnica del edificio, donde se debe verificar la presencia de materiales que contengan amianto, la identificación que es crucial para cumplir con la normativa vigente y asegurar la salud de los ocupantes; cumplir la obligación de elaborar un plan de gestión del amianto; llevar a cabo un mantenimiento adecuado de la uralita que incluye la vigilancia regular del estado del material y la realización de reparaciones si se detectan daños.
La vigilancia es fundamental para prevenir la liberación de fibras de amianto al aire, lo cual podría poner en riesgo la salud de la plantilla.
Las obligaciones legales de los propietarios con uralita en España son claras y deben ser cumplidas para garantizar la salud de los ocupantes y la seguridad del inmueble. No son opcionales.
Incumplimiento de plantillas y relevo generacional en riesgo
A pesar de los acuerdos firmados, la plantilla sigue lejos del objetivo de 453 agentes. Según el sindicato UGT-CAF, la próxima incorporación de 91 nuevos compañeros y compañeras —tras más de cuatro años de espera— será insuficiente, ya que las jubilaciones previstas neutralizarán el incremento neto. “Volveremos a estar muy lejos de la cifra comprometida para garantizar la seguridad de nuestros montes”.
Un verano difícil para el INFOMA 2026
Ante la inminente presentación de los medios para el Plan INFOMA 2026, las personas trabajadoras advierten de que la propaganda institucional contrasta con la realidad diaria. UGT-CAF vaticina un verano complicado en el que muchas comarcas no podrán cubrir las necesidades mínimas de personal.
El sindicato advierte de que, de continuar el ninguneo por parte de la Agencia de Seguridad y Emergencias (ASEM) y la negativa a negociar, iniciarán movilizaciones para hacer visibles sus reivindicaciones y defender sus derechos laborales.

