UGT AEAT EXIGE RESPONSABILIDADES ANTE UNA GESTIÓN NEGLIGENTE DE LA SALUD LABORAL EN EL SVA
Madrid, 14 de julio de 2025
El silencio institucional ha estallado. Lo que durante años fue negado por la Agencia Estatal de Administración Tributaria —con afirmaciones por escrito de “que se sepa, en las embarcaciones del SVA no existe amianto”— ha terminado revelándose como un escándalo de salud laboral de proporciones mayúsculas.
Desde UGT AEAT denunciamos que la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera (DAVA), con la complicidad pasiva del Ministerio de Hacienda y la Dirección de la AEAT, ha optado por reducir al absurdo la vigilancia específica de la salud del personal que ha trabajado en embarcaciones con amianto. Solo los trabajadores que han manipulado directamente el material cancerígeno serán objeto de seguimiento médico. ¿El resto? A ignorar. A silenciar. A dejar sin diagnóstico ni amparo.
EL CÁNCER NO DISTINGUE ENTRE CONTACTO DIRECTO O INDIRECTO
La AEAT pretende convencer a los trabajadores de que el amianto solo enferma si se manipula “continuadamente”. Pero no dice nada de:
- Existencia de material con amianto no encapsulado situado encima de zonas de comedor y de los platos utilizados por la tripulación.
- La ropa contaminada que los trabajadores llevaban a casa, al no existir taquillas separadas ni lavandería profesional.
- La exposición ambiental por partículas tras años de manipulaciones (cortar y perforar el material con amianto) sin protección.
No estamos hablando de hipótesis: estamos hablando de materiales detectados, fibras identificadas y embarcaciones completas contaminadas con amianto por toda su superestructura. Y, sin embargo, la AEAT decide mirar hacia otro lado, dejando fuera de toda vigilancia médica específica a más de 200 trabajadores que han formado parte de las tripulaciones en las últimas dos décadas.
DESGUACE EN VEZ DE SALUD: POLÍTICA DE BASURA PÚBLICA
La DAVA, en una pirueta de cinismo institucional, ha informado que va a dar de baja cinco embarcaciones (Bilbao, Santander, Gijón, Ribadeo y Muros) alegando que el coste del desamiantado supera el valor residual de estos barcos de 40 años de antigüedad. Y al mismo tiempo, dicen que no hay riesgo si no se manipula el material. ¿Entonces por qué se dan de baja?
La política es clara: no limpiar, no asumir, no pagar. Porque si reconocen la exposición, tienen que diagnosticar, indemnizar y rendir cuentas. Y eso, en la lógica del blindaje político, es lo que de verdad les preocupa.
EL CASO PETREL I: UN BUQUE CON AMIANTO Y MENTIRAS EN LA CUBIERTA
El buque PETREL I perteneciente a la Base VA de Vigo, con más de 50 años, se encuentra operativo tras una inspección no intrusiva y una retirada parcial de amianto que, según la versión oficial, ocuparían como máximo un saco 280 kg (aunque las imágenes muestran varios sacos). No se ha mirado detrás los mamparos ni techos. No se han inspeccionado los conductos de climatización ni los compartimentos interiores. Pero el barco ya navega con su tripulación a bordo, por las Islas Canarias.
Y otra vez, al parecer solo el personal de sala de máquinas que ha estado en contacto directo y continuado con el amianto será objeto de vigilancia sanitaria.
UGT ha llevado esta vergüenza ante la Dirección Especial de la Inspección de Trabajo y también ante la Fiscalía Especializada en Salud Laboral, que ha remitido la denuncia a distintas fiscalías provinciales. Ya hay diligencias previas de investigación en marcha. Y esto no ha hecho más que empezar.
MARÍA JESÚS MONTERO: SI SIGUE CALLANDO, ES CÓMPLICE
La ministra de Hacienda debería ser consciente de que esto no va solo de salud laboral. Esto también va de seguridad del Estado. Mientras se despilfarran 14 millones en embarcaciones “AUDAZ” que han vuelto al astillero por importantes fallos de funcionamiento, la AEAT da de baja buques esenciales para combatir el narcotráfico sin planes claros de reemplazo. El SVA queda desguarnecido en nuestras costas, en manos de lanchas rápidas mientras el Estado desarma su flota y enferma a sus tripulaciones.
La ministra de Hacienda no puede seguir refugiándose en informes parciales ni escudándose en directores generales. Hablamos de amianto, de trabajadores públicos expuestos, de enfermedades irreversibles y del sostenimiento de un servicio público esencial. Su silencio empieza a ser parte del problema.
LA SALUD NO SE AMORTIZA, LA PREVENCIÓN NO SE EXTERNALIZA
UGT AEAT exige la inmediata adopción de medidas:
- Inspección intrusiva completa del buque PETREL I.
- Vigilancia específica de la salud a TODA la plantilla expuesta directa o indirectamente durante los últimos 20 años.
- Reconocimiento oficial del personal potencialmente expuesto, con todos sus efectos laborales, sanitarios y jurídicos.
- Depuración de responsabilidades por parte de quienes ocultaron, minimizaron o manipularon información durante años.
La AEAT debe cesar de inmediato esta política de ocultación y minimizar los riesgos reales para quienes han dado lo mejor de sí en condiciones de riesgo. Ninguna razón presupuestaria, jurídica ni burocrática justifica poner en juego la salud de trabajadores y trabajadoras.
UGT AEAT llevará este escándalo hasta sus últimas consecuencias.
La salud no se negocia. La exposición al amianto no se borra con comunicados vacíos. Y la dignidad del personal del SVA no será silenciada ni arrastrada al fondo del mar.

