Las 247 personas trabajadoras del Laboratorio Clínico se enfrentan a la incertidumbre ante el cambio de adjudicataria del servicio en el que trabajan desde hace años.
Ante una licitación que no ha tenido en cuenta al personal actual, la plantilla teme por sus puestos de trabajo y entienden que su empleo no debe correr peligro y que deben seguir prestando sus servicios en el Laboratorio.
Por otro lado, las personas trabajadoras creen que un cambio de la totalidad de la plantilla en los 6 laboratorios puede producir importantes retrasos y fallos por la complejidad organizativa del Laboratorio, lo que sería nefasto para la población adscrita a estos centros hospitalarios.
Los grupos empresariales implicados son Ribera Salud (empresa saliente del servicio) y Quirón Salud (nueva empresa adjudicataria), siendo ambos dos grandes grupos en el ámbito de las privatizaciones de servicios y de concesiones públicas en la Comunidad de Madrid.
Desde UGT entendemos que el cambio de adjudicataria supone una sucesión de empresas y, según el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, la nueva empresa queda subrogada de los derechos y obligaciones laborales del personal que presta sus servicios actualmente, aunque estamos dispuestos a escuchar y mediar si hubiera diferencia de criterios entre las dos empresas implicadas. Desde el Comité de empresa y desde UGT Servicios Públicos Madrid, instamos a las empresas a llegar a un acuerdo de subrogación de la plantilla actual, para evitar demandas y procedimientos judiciales.

