La nueva regulación de la jornada escolar supone un retroceso en las condiciones de trabajo del profesorado madrileño de las primeras etapas educativas.
El Sindicato de Educación Pública de UGT Servicios Públicos de Madrid denuncia el retroceso en las condiciones de trabajo del personal docente de Educación Infantil, Educación Primaria y centros de Educación Especial con la nueva regulación de la jornada escolar.
La publicación del DECRETO 94/2025, de 23 de diciembre, del Consejo de Gobierno, por el que se regula la jornada escolar en los centros docentes que imparten segundo ciclo de Educación Infantil y Educación Primaria y en centros de Educación Especial en la Comunidad de Madrid (BOCM, 26.12.2025) supone un retroceso en las condiciones de trabajo de los cuerpos docentes de las primeras etapas educativas de los centros públicos de la Comunidad de Madrid. Durante los meses previos a su aprobación por el Consejo de Gobierno regional el pasado 23 de diciembre (Nota de Prensa, 23.12.2025), UGT Servicios Públicos de Madrid advirtió en la Mesa Sectorial de personal docente no universitario que el texto debía ser negociado con las organizaciones sindicales, tal y como establece el artículo 37 del TREBEP. Sin embargo, esta negociación previa con los sindicatos no se ha producido.
La nueva jornada escolar:
- Centros educativos de nueva creación. La jornada escolar se configura en régimen de jornada partida (dos sesiones: mañana y tarde), conforme al nuevo decreto.
- Centros educativos en funcionamiento. Se crea un procedimiento de cambio de jornada que se inicia a petición de una minoría de su consejo escolar (un tercio de su composición) y no tiene en cuenta la posición del claustro al que se le consulta por un mero formalismo. El cambio a jornada partida es irreversible.
Tirarse a una piscina sin agua
El cambio de jornada se realizará sin unas garantías de ejecución. Ni en el texto ni en declaraciones del gobierno de la Comunidad de Madrid se ha resuelto la duda de los medios con los que contarán los centros que opten por el cambio a jornada escolar partida. Todavía hoy no se sabe si habrá un incremento de personal, quién financiará el coste extraordinario que supondrá a las familias y a los centros la, a todas luces, obligatoriedad de una mayor permanencia en el centro del alumnado o quién afrontará las necesidades materiales y de reacondicionamiento y adaptación de las infraestructuras y servicios derivados.
Implantar medidas de este tipo que no tienen en cuenta un proceso democrático interno de mayorías trae consigo tensiones en la convivencia. El resultado que se obtiene, como hemos visto durante los últimos años, es que pierde el conjunto de la comunidad educativa y la sociedad, en general.
Una continua falta de respeto al personal docente
Desde el Sindicato de Educación Pública de UGT Servicios Públicos de Madrid venimos denunciando en distintos foros la cada vez mayor falta de respeto que se produce a diario a los distintos cuerpos docentes de la Comunidad de Madrid con decisiones arbitrarias en algunos procedimientos, ingeniería administrativa en la aplicación de los acuerdos o una baja predisposición para crear unas condiciones de trabajo similares a las del resto del personal de las distintas administraciones madrileñas.
Actuaciones unilaterales de este tipo traen consigo un retroceso en las condiciones de trabajo del personal docente con el empeoramiento en la conciliación personal, familiar y laboral; tensiones en la convivencia en el centro de trabajo o el aumento de riesgos psicosociales o, en general, problemas en el ámbito de la salud laboral.
Con la publicación del Decreto de jornada escolar, entramos en la fase de estudio con nuestro gabinete jurídico para poner en marcha las acciones que se determinen.

